Esta fue una de esas noches en que te había soñado. En la mano tenía innumerables hojas de papel de tamaños distintos, algunas descoloridas, algunas de cuadernos destruídos por algún dolor pasajero que no fuiste tú. Me preguntabas qué eran y te respondía que eran cartas para ti, pero cartas sin tu nombre en ellas, porque "entre matar y dejar morir, yo había preferido matar..." había preferido no verte. Quería que hicieras tu vida; y mis cartas y mis historias y mis pensamientos se enterrasen juntos y lejos de ti. Cartas para ti pero sin ser tú el destinatario. Porque prefería ahogarme con mis recuerdos a dejar que tú me extrañaras. Prefiero extrañarte a que me extrañes… ahora, ¿alguna de estas cartas sin nombre llegarán a ti? Bueno, eso no lo sé… La noche caía una vez más. Me sentía totalmente incoherente, sin poder pensar ni escribir. Escuchaba canciones que me hablaban de un tiempo aparentemente remoto pero tristemente cercano y busqué algún sentimiento de nostalgia por esa novia antigua que no llegaste a conocer. Este no llegó nunca. Ni siquiera por la amistad perdida. Tal vez por el amor desecho, tal vez por mi corazón roto. No sé. Pero no llegó. Tristemente vacío y solo… solo… y en la soledad encontré mi felicidad. Felicidad guarecida al amparo de tu alma escribí alguna vez pensando en ti. Bueno, en tu alma sí soy capaz de guarecer cualquier sentimiento. La canción está a punto de terminar y yo, continuaré inexpresivo, inexplicablemente solo, felizmente solo, tontamente feliz.
martes, 6 de noviembre de 2007
Cartas sin nombre V
Publicado por
Tomson
en
19:25
Etiquetas: Cartas sin nombre
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario