martes, 17 de junio de 2008

(Eng)años atrás

Un error lo comete cualquier y mi error fuiste tú. El cielo es el mismo desde eternidades pasadas, pero tú cambiaste rápidamente en el transcurso de unos pocos años. Fue mi error, lo admito, el hacer que nuestras vidas se cruzasen intermitentemente durante todos los años que duró el cariño. Una solución fácil habría sido dejarte ir, una solución aún más fácil y menos dolorosa; el que me alejara. No, no es lo mismo, no te confundas.

Siempre me sorprendió que te gustara vivir de apariencias. Tu mundo era más simple de lo que pretendía y porque lo conocía es que te quise tanto. Para mí no necesitabas envolverte en ropa llamativa. Para mí eras preciosa más cuanto menos era tu vanidad. Temía que tu vanidad te alejara de mi lado y mi temor se envolvió de realidad al final; cuando todo acabó. ¿Si me dolió preguntas? Prefiero no responder.

Te quería, pero ya no. También te lo dije al final, así que no creo que haya sorpresas. Comprendí – al final también – que tenías mucho miedo de convertirte en quien querías ser y te complacías pretendiendo. Sí, llámale rencor: un error lo comete cualquier y mi error fuiste tú.


"Se cansó de tanto soportar

el peso de un amor complicado

y al final ha reventado

manchándonos a los dos…

La sal ha escrito esta canción."

Bacilos, Manchados de Amor.

0 comentarios: