miércoles, 1 de agosto de 2007

Aquello (parte VI)

Raúl salió de su escondite, dejando atrás al viejo, invadido nuevamente por esa curiosidad voraz que antes ya había sentido, pero con cierto temor, apretando fuertemente la escopeta en su mano. Se encontró a unos diez metros del árbol que le había servido de escondite, en el mismo punto donde había visto danzar al brujo momentos antes… Fue en ese momento que escuchó un grito desgarrador, don Segundo pedía ayuda y su grito sonaba fuera del bosquecillo, en dirección a la casa. Seguramente ha encontrado ladrones, pensó Raúl y salió corriendo hacia donde creía escuchar el grito, empuñando la escopeta. Salió y no había nada: solo silencio. La luna seguía siendo un buen farol y se podía divisar perfectamente el panorama en cualquier dirección… excepto… en los algarrobos… y regresó corriendo. Escuchó un segundo grito que – esta vez estaba seguro – provenía del bosquecillo. Vio sombras corriendo y otro grito, ahora Raúl estaba seguro, un ladrón quería eliminar a don Segundo para que no lo delatase. Entró rápidamente y quedó helado con lo que vio.




0 comentarios: